El intervencionismo vertical
Llevo unos días pensando en el increíble aumento del intervencionismo político en la vida diaria de todo ciudadano. Es realmente palpable el deseo de la clase gobernante de, una vez provistos del cetro de mando, controlar cada vez más a la masa social a través de medidas, que resultan, incluso, insultantes.
Por ejemplo, la nueva asignatura que este año comenzará a impartirse en varias Comunidades Autónomas, la famosa Educación para la Ciudadanía. Esta asignatura, tan escondida por el imperio del difunto Polanco, no deja de ser una herramienta en la educación base de la población, en ciertos valores que puedan o no ser de interés para sus promotores. En este sentido, se está dando ya una auténtica guerra de autores de los libros de texto que acompañarán a dicha asignatura. No es lo mismo leer el temario de SM, que de otras editoriales; es decir, cada autor aporta su carga ideológica a la materia. Y lo hacen sin ningún tipo de rubor...
Como apuntaba antes, las 5 cadenas de Tv controladas por Prisa han dejado de lado esta cuestión, restándole importancia; hecho que redunda en el conocimiento que la gente tiene de este materia, es decir, cero. La gente cree lo que le ve, y más si lo ve en todas las cadenas de Tv; y lo que está viendo es que Educación para la Ciudadanía es una asignatura donde se enseñarán "los valores propios de la democracia; el respeto, la pluralidad, la tolerancia...", y no un instrumento de concienciación masiva, que es hacia donde se dirige. De todas formas, en España el tema de la educación siempre ha sido así, nunca ha habido el menor respeto hacia ella. Dentro de un año cambiaremos de Gobierno y el próximo suprimirá esta asignatura para impartir otra y así sucesivamente. Resultado? Que cada 2 legislaturas se legisla una nueva Ley de Educación y que el fracaso escolar aumenta y en consecuencia, la ignorancia de las nuevas generaciones.
Otro de los ejemplos de este intervencionismo, son las llamadas "galeskolas", guarderías en las que niños de hasta 3 años convivirán en un entorno totalmente gallego, sin oir ni una palabra de castellano. Ésto es lo patético, mientras que en Europa se tiende hacia la educación bilingüe desde la más tierna infancia, nosotros estamos inmersos en una auténtica vorágine de odio mutuo entre los nacionalistas y el Estado español, que degenera en medidas como ésta... En vez de contribuir a un mayor pluralismo, a una mayor educación, a una mayor amplitud de conocimientos, se tiende a sesgar cultura y reducirla a la propiamente autóctona.
Da qué pensar...